El día 10 de marzo acudimos a la jornada técnica de teledetección en agricultura organizada por el IRTA (Institut de Recerca i Tecnologies Agroalimentaries) en Amposta, donde un total de cinco especialistas nos hablaron sobre las posibilidades de esta tecnología aplicada a los campos de cultivo.

La agricultura convencional ha quedado obsoleta. Las nuevas tecnologías aplicadas al campo se están convirtiendo en imprescindibles a la hora de gestionar las explotaciones. Por poner un ejemplo: tradicionalmente, tratábamos las malas hierbas de forma uniforme y generalizada en nuestros campos de cultivo, así como la aplicación de fertilizantes o la distribución del riego. Actualmente, se han desarrollado sistemas y aplicaciones de teledetección para una mejor gestión de nuestras explotaciones que nos permitirán tener un conocimiento exhaustivo de las parcelas, conseguir la calidad deseada de nuestros frutos, a la vez que optimizamos los costes.

Pero, ¿Qué es la teledetección agrícola? Se trata de una técnica basada en la obtención de información a través de imágenes sobre las explotaciones agrícolas principalmente a través de satélites, naves tripuladas (avionetas) y naves no tripuladas (drones).

Teledetección con dron.Teledetección con avioneta

Y, ¿Cuáles son los principales beneficios y aplicaciones de esta tecnología al alcance de todos?

Define la potencialidad de la zona y homogenización de la producción. A través de la teledetección en agricultura podremos obtener mapas de vigor en diferentes etapas del cultivo y posteriormente elaborar un informe para poder dar respuesta/actuación con los tratamientos adecuados a los diferentes ciclos fenológicos de las plantas. Además, estos sistemas permiten rediseñar el sistema de riego de la finca ya que se puede cuantificar de forma indirecta el agua empleada para el regadío. También podremos analizar tendencias y dinámicas de los campos de cultivos (post-cosecha), lo que nos permitirá poder planificar la campaña del año siguiente de una manara más precisa.

Mapa de vigor

Permite desarrollar  agricultura de precisión. Los diferentes satélites y drones pueden proporcionar imágenes de una resolución muy alta, lo que nos permitirá evaluar el estado fenológico de la planta en una determinada zona (variabilidad espacial) y ajustar el tratamiento adecuado. Esto puede ser de gran utilidad para los cultivos sensibles y de gran valor añadido, como por ejemplo la viña y el olivo, ya que a través de las imágenes podremos proceder a una recolecta selectiva o a la aplicación de medidas correctoras específicas. El hecho de poder ajustar tratamientos a zonas específicas supondrá un gran ahorro en materia de productos para la protección vegetal y fertilizantes, así como una mayor preservación del medioambiente.

– Evaluar los daños en los cultivos. Esta técnica puede ser una herramienta muy útil para cuantificar los daños que pueden padecer debido a fenómenos atmosféricos o climatológicos, desde una evaluación del estrés hídrico debido a periodos de sequía hasta la evaluación de daños por heladas.

Como podéis ver en este artículo, las ventajas que nos ofrece la teledetección son muy amplias y de gran utilidad para el agricultor ya que permite aplicar una gestión óptima de su explotación. No obstante, para su aplicación se precisa de especialistas técnicos que puedan efectuar la tarea y posteriormente interpretar los resultados de los mapas de vigor. Cada día hay más empresas que se dedican a la prestación de este tipo de servicios ya que se está convirtiendo en una tendencia cada día utilizada por más profesionales agrícolas. Y tú, ¿estás preparado?

Teledetección en agricultura